Esto es un diario y puedo, para eso es
mío, poner lo que quiera, lo bueno y lo malo.
Me he vuelto a poner en trance, en
señal hacia al universo. Y nadie me va a callar. A silenciar. Y ni
mucho menos que no consiga mis deseos.
Vivo en un cárcel de oro, pero no deja
ser una cárcel. Y por el bien de los demás y supuestamente el mio,
no podrán conmigo.
Voy a seguir soñando. A preparar un
plan para escapar de aquí, cuanto antes. Este va a ser mi próximo
sueño.
No alargo más el asunto, diario mio,
aquí dejo que moriré con las botas puestas, y que no me echo atrás,
es para coger carrerilla.
Y por todos los medios habidos y por
haber como buen estoico, no me encerraran, cualquier salida es buena.
Feliz fin de semana.